Abramos la puerta de nuestras casas y comunidades: fuimos enviados al mundo

No se trata de ser perfectos para que nos quieran, ni de portarnos bien porque es lo correcto. Es más sencillo y a la vez más difícil, se trata de creer, confiar y hacer espacio en nuestro corazón para dejarnos amar.
¿Y si el Rey Mago eres tú?

No se trata de ser perfectos para que nos quieran, ni de portarnos bien porque es lo correcto. Es más sencillo y a la vez más difícil, se trata de creer, confiar y hacer espacio en nuestro corazón para dejarnos amar.
Más allá de la edad: construyendo puentes para el encuentro

Cuando el poder suplanta al servicio, la credibilidad se desvanece. Urge purificar estructuras, sanar heridas y encarnar con fidelidad el Evangelio.