Hagamos de esta vida un trocito de cielo

Que seamos imagen visible de tu Amor invisible. Que contagiemos vida, paz, unidad, alegría e ilusión.

Este es el deseo de Virginia de los Ríos, una mujer sencilla y generosa, de una Fe profunda, abierta a la voluntad de Dios incluso en medio de una inconmensurable tribulación, que he tenido la dicha de conocer.