A veces una frase, una anécdota o una reflexión compartida nos abre la mirada a nuevos aprendizajes. A ver qué nos depara este nuevo curso.
Por María Eugenia Aguado, directora de Instituto Humanitate
Queridos hermanos y hermanas,
¿Cómo han ido las vacaciones estivales? Sé que en vuestro caso el tiempo de “vacaciones” suele ser escaso por las muchas responsabilidades que asumís, pero poco o mucho siempre es necesario bajar el ritmo, desconectar un poco, cambiar de aires, hacer ejercicios espirituales, visitar a la familia, gozar de la naturaleza, hacer silencio ….
Recuerdos de infancia
Cuando era pequeña y cogíamos el “seiscientos” con mi familia para ir o volver de vacaciones, mis padres se pasaban buena parte del viaje con el juego del “veo veo” para que no nos peleásemos. Imaginaros, seis hermanos apretujados en la parte de atrás, por supuesto sin cinturón, los más grandes cogíamos a los más pequeños, y como el maletero era enano, también cargábamos con bolsas, la comida, el tirachinas…. Era muy poco lo que necesitábamos para divertirnos, el propio viaje ofrecía un sinfín de aventuras y averías.
La pregunta que sigue al “veo veo” no siempre es ¿Qué ves?
Permitidme una intimidad, en algunos momentos de oración siento que el Señor juega conmigo al “veo veo”.
- En el peregrinar de la vida le pregunto con frecuencia: Señor ¿qué quieres de mí?, ¿qué quieres hoy de mí?
- Y me parece que me contesta con el “Veo veo” para que yo adivine, para que yo descubra, para que yo me entere bien.
- Entonces, cuando me ve perdida, me ve desorientada o incluso frustrada ante mi impaciencia o incapacidad, Él me ayuda con una pista y me dice: ¿qué no ves?, ¿qué no estás viendo?
¿Y sabéis qué me cuesta ver de vez en cuando? Pues que puedo abandonarme “a pierna suelta” en sus brazos, que está siempre conmigo (con cada una de nosotras), que, aunque piense que soy la persona menos indicada, basta un sí pequeño por mi parte para que la acción de la providencia se ocupe de todo lo demás en nuestras vidas, en nuestras relaciones, en nuestros trabajos, en nuestras heridas, en nuestra misión. “La Providencia, como decía Carlota Valenzuela , es esa gran desconocida que no dejamos actuar”. Y es verdad, cuántas veces nos angustiamos, nos preocupamos de más por no contar con Dios, verdaderamente, en nuestros planes o quehaceres.
Nos preparamos con ilusión a un nuevo curso y un camino por compartir
Con el deseo de que nos pre-ocupemos cada vez menos y le dejemos más espacio a la ayuda de la gracia y de la providencia en nuestras vidas, iniciamos el curso 2025-2026 del Instituto Humanitate, con un nuevo programa, ponentes de mucha altura y unas cuantas sorpresas. Ojalá que nos resulte muy útil (digo “nos” porque nosotros aprendemos también mucho de los ponentes y de todos vosotros/as), nos ayude a dejarnos transformar por Él y a ser más fraternos los unos con los otros.
Empezamos ya, ya, el próximo miércoles día 10, como siempre a las 18h, con el tema “Claves para no perderse: Mirar más a Dios”, por Sonia Ortega Sandeogracias.
¡¡Os esperamos tras las pantallas con muchas ganas de reencontraros!!