Todos somos vulnerables. La vulnerabilidad es una dimensión estructural del ser humano, aunque también es cierto que no todos somos igual de vulnerables.

No es un secreto que en la actualidad vivimos en un cambio constante, en un mundo interconectado y globalizado, en una etapa de postpandemia donde la salud, el clima, la política, la economía, la paz y el bienestar social, la familia y la consciencia humana, entre otros muchos parámetros, están en crisis, muy revueltos, tremendamente manipulados, con grandes fisuras en sus principios y fines.

Hoy, de igual modo pero a la vez de forma diferente a otros momentos históricos, en esta realidad líquida e incierta en la que parece que se tambalean los pilares del equilibrio natural, social y personal, es imposible no ser conscientes de nuestra situación de vulnerabilidad, de nuestra “fragilidad” como personas, como sociedad, como instituciones, como países, como planeta … y sobre todo, como comunidad humana.

Preocupante realidad

No se trata de algo nuevo, la Cruz Roja calcula anualmente el Indicador Global de Vulnerabilidad en referencia a cinco ámbitos concretos, pero pareciera que últimamente está de moda hablar de ella. Recientemente en nuestro país y en otros ámbitos internacionales se han celebrado congresos sobre la vulnerabilidad, se publican multitud de artículo… Es pues una realidad que nos preocupa y nos ocupa.

Y es cierto que hoy es necesaria una reflexión seria sobre este tema, una reflexión sobre la vulnerabilidad contextual – específica, y ligada a cada persona o grupo, como por ejemplo la vulnerabilidad en la que se encuentran numerosas órdenes y congregaciones religiosas, la vulnerabilidad de las personas mayores o la vulnerabilidad de la familia, … – y también sobre la vulnerabilidad antropológica y universal.

Una dimensión del ser humano

Y por mucho que avance la inteligencia artificial, nunca vamos a dejar de ser frágiles, nunca vamos a ser totalmente autónomos y soberanos como pretende el transhumanismo. Todos somos vulnerables, la vulnerabilidad es una dimensión estructural del ser humano, aunque también es cierto que no todos somos igual de vulnerables.

¿Entonces, qué?

¿Hay diferentes tipos de vulnerabilidades? ¿Qué vulnerabilidades tenemos que curar? ¿Contra qué vulnerabilidades tenemos que luchar y qué otras tenemos que aprovechar?

Si pensamos en nuestras comunidades, ¿la vulnerabilidad es una llamada a ser creativo, valiente y perseverante o una llamada al repliegue y al bienestar mientras dure?

Si pensamos en nuestra vulnerabilidad natural, ¿es una oportunidad para completarnos los unos con los otros o un estigma que nos hace débiles frente a los demás?, ¿estamos ante una encrucijada de la Gracia o ante una “noche oscura del alma”?

Con estas reflexiones y preguntas os dejo, ahondaremos en ello próximamente en la sesión inaugural del curso 2022-23 del Instituto Humanitate titulada “La famosa vulnerabilidad, una bendición o un obstáculo«.

Inscripción abierta

María Eugenia Aguado
Directora del Instituto Humanitate y de la Fundación Educatio Imprimis